La historia

castello

Molanesio era el nombre primitivo de Mornés: una denominación que, haciendo referencia al vocablo latino mulio, mulionis incita a hipotizar que fué fundado por mulatieros genoveses. Este rol de "etapa" para aquellos, comerciantes o mulatieros, que atraviezanla cumbre, resulta del contrato subscrito el 15 de agosto de 1118 por un cierto Ottone de Murta, el cual, propietario de algunas mansiones (es decir de algunos edificios que servían como albergo y establo) en el territorio de Molanesio y Casaleggio les había concedido gratuitamente a Ansaldo y a Juana Molanese, con la obligación de tenerlos a su disposición y proporcionarle alimentación, hospedaje y pasto en ocasión de sus viajes. En el 1188, Mornés y Casaleggio, que poseían un territorio propio , probablemente, indiviso, eran ya entónces núcleos habitados de cierta consistencia. Según una tradición, que viene confirmada en las actas de la visita episcopal realizada por mons. Andujar en el 1751 y en un manuscrito de historia local de la primera parte del Ochocientos, ya se habían unido en el 1118 a la villa de Mornés las villas de Voltignana y de Ponticello. En el 1271, Mornés era desde entonces un centro vial de notable interés. Según la tradición, ya el Abad del Santo eremo de Ponticello se había traslado al pueblo y, en el lugar donde hoy surge la Iglesia parroquial, había construido un primer castillo. La localidad, en efecto, es conocida con el nombre de Castellazzo. Alrededor del 1270, los Rosso della Volta, una de las familias genoveses que participaban en el gobierno de la ciudad y que tenía intereses agrícolas considerables al otro lado del cerro eligen Mornés para edificar allí su castillo. Construido en la colina de Berguato (leer Borgoalto), que se encuentra de frente al castillo del Abad, es un castillo de cierta consistencia, de seguro valor en tiempos en que también los más ricos dormían sobre entablados y colchones de paja. Los Rosso della Volta detienen el castillo de Mornés más o menos durante cincuenta años. En el 1330, la familia delos Rosso della Volta ceden toda la propriedad a otra familia. Los nuevos propietarios pertenecen con toda probabilidad, a la familia Doria. Brancaleone -uno de sus miembros-, entre el 1290 y el 1303, se convierte en el dueño y señor de Lerma. Los Doria comprarán en el 1352 también la villa de Ponticello. En el 1366, Mornés pertenece a Lucas Doria y a los Doria pertenecerá hasta la muerte de Hugo (1574) con el cual se extingue la linea masculina de su ramo. Doce años después de su muerte, la viuda vende el feudo a Felipe da Passano, al cual juran fidelidad los habitantes de Mornés. Entre estos figura Esteban, Bernardino y Agustín Mazzarello, decendientes de aquel Prino que, originario de Fiaccone (hoy Fraconalto), y aún más precisamente del lugar llamado Maxareto había obtenido, en el 1564, el privilegio de ser eximido de los impuestos en cuanto padre de trece hijos, todos, para la fecha, vivos. Gregorio, hijo de Prinio, es el primer Mazzarello mornesino del cual se haya tenido noticia. En el 1560, Gregorio figura como testigo en un acto notarial y su apellido de Maxareto, viene escrito por el notario, como lo escucha pronunciar, Mazaree, sucesivamente latinizado en Mazarelus. Las casas y casitas de los numerosos decendientes de Gregorio y de Esteban Mazzarello constituirán, en el lapso de dos siglos, las populosas fracciones de los Mazzarello. Del ramo de Gregorio, nacerá, el 9 de mayo de 1837, María Dominga Mazzarello, la Santa Cofundadora de el Instituto de las Hijas de María Auxiliadora. Nuevos señores se suceden hasta el 1844, cuando Mornés regresa a los Doria, en la persona de Jorge.